Hágase el silencio en los cielos


No estás conectado. Conéctate o registrate

Historia (sencilla como acordamos) Hilderin Glide

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 1 de 1.]

Hilderin Glide “ La lanza de la mañana”
Entrada 1


La acción se desarrolla en un orfanato de Bryanta, a las afueras, en las cercanías de  un parque, los rayos del sol bañan el edificio y los verdes castaños se zarandean al vaivén de la brisa que porta su cálido aroma. Por la calle, adoquinada con piedras grises, una figura femenina ataviada elegantemente baja los amplios escalones en dirección al edificio.
- (Teo)¡Mirad chicos! ¡Ahí llega Samanta!
- (Zacarias [algo tímido]) tan hermosa como siempre.
- [Robert (exaltado)] ¡trae comida!, ¿creéis que hoy también se quedara con nosotros?
- (Teo) ¡no digas tonterías Robert! Sabes que está muy liada desde que su hermano, Hilderin dejo hace poco el castillo.
- (Zacarias)  no me extraña que se fuera, aquí no pasa nunca nada interesante..
[los muchachos se ven sorprendidos pues la mujer ha llegado hasta ellos y con una fina  voz corta a los pequeños]
- (samanta) eso no es del todo cierto, el deber de nuestro padre el duque Growin Glide  de Bryanta  es realmente importante, guarda un paso comercial realmente vital para el imperio, y defiende la marca  situada con Galgados, las emociones llegan cuando menos lo esperas pequeño (ofrece una manzana al niño que la coge tímidamente).



- (Teo haciendo un esfuerzo para arrancarse a hablar) su excelencia, muchas gracias (titubea), es usted todo bondad.
- (samanta ríe) supongo que se me abra pegado de mi bien querido hermano, el me hizo prometer  que me ocuparía personalmente de estos asuntos.
- (Zacarias) pero partió hace poco  ¿no es cierto?
[los dos amigos le echan una mirada de desaprobación]
(samanta) Si… no es ningún secreto, partió hace poco hacia una misión de vital importancia, ya le echo de menos, irradiaba una luz que iluminaba el castillo y calmaba mi espíritu.
- (Robert) cuéntenos algo de él, su excelencia por favor. Es muy conocido en la ciudad pero seguro que ni la mitad que usted, háblenos de Hilderin Glide.
- (Samanta) [comprueba el sol y se sienta en un banco cercano con gracia y protocolo], está bien, tenemos algo de tiempo hasta que los suministros lleguen, sentaos niños os contare algo sobre vuestro señor, mi hermano y el legado de la familia Glide.
Hilderin Glide
(Samanta) Hilderin Glide, conocido en esta ciudad como “la lanza de la mañana”, es como sabéis mi hermano, y vuestro señor, recibió el sobre nombre debido a que, entre el campesinado se dice que solo emplea su lanza en las causas nobles.  Es comandante de los ejércitos de mi padre, y aparte de un aguerrido guerrero un amante de la historia y poseía, aunque no es tan amigo de las tediosas cenas, sin embargo más de una “princesita de la corte” a tratado de desposarlo, nuestro padre tiene quebraderos de cabeza con el dado que se niega a aceptar ningún casamiento que él le propone, de hecho mas de algún problema nos ha acarreado a todos con esa aptitud. Según el solo se casara con alguien no solo que sea de sangre real para honrar y agrandar nuestra casa, sino con una chica que produzca algún tipo de cambio en el. ¡cosa difícil!
(Hilderin se labro un enemigo poderoso en una de las grandes casas nobles de las provincias del sacro imperio al rechazar a su pretendienta, la hija de un importante noble, en pleno altar ante toda la corte, lo que resulto una humillación para la casa que ofrecía la dote, la vergüenza pronto se tradujo en odio y el odio en sed de venganza).
Sus talentos para la Guerra son notables, aunque desprecia la guerra, es el primero en empuñar su lanza contra el enemigo cuando la causa lo merece, pues aunque mal recibida, la guerra en ocasiones es necesaria, de hecho sus golpes se iluminan cuando alcanzan a los indeseables que desean mal para Abel, no hay rival lo suficientemente rápido, ni muros suficientemente anchos cuando el objetivo de su causa está en peligro, como él dice, poco es todo cuando se trata de la emperatriz. Por alguna razón ha escogido enfrentarse solo al desafió.  
- (Robert) Gou! Realmente parece un hombre increíble y muy valiente, de mayor seré como el y serviré a la mismísima Isabelleta Barbados y  luchare junto a nuestro señor por El imperio!
- (Teo)  yo también quiero servir a los Glide algún día, y al imperio.
- (zacarias se queda mirando al suelo dibujando con el pie, pues era consciente que a pesar de los alimentos y cuidados del orfanato no se convertiría en un muchacho valido para formar en los ejércitos)

-(samanta, esbozando una sonrisa), estoy segura de que mi padre no podría sentirse más honrado que teniendo a dos valientes soldados como vosotros a su servicio, sin embargo es un hombre exigente y justo, tendréis que trabajar mucho.
-(Teo) ¿ es cierto que en el castillo vienen maestros desde muy lejos a enseñaros?
- (samanta) si, así es, de muchos rincones del imperio han venido muy buenos mentores de baile, protocolo, historiadores…
-(Robert) ¡háblenos de su maestro de combate!
- Es un hombre, muy amable, nos enseña diversas disciplinas y a enarbolar armas exóticas, aunque no es correcto hablar de ellas delante de niños. Mi hermano sostiene que la educación de las armas y de las letras es esencial para el corazón de un hombre, por eso es que no solo debéis usar la fuerza y el intelecto (apoya dulcemente la mano en el pecho de un desanimado zacarias), sino también el corazón.
-(Robert), realmente me gustaría conocer a vuestro hermano algún día, ¿podría venir a vernos cuando termine su misión?
- (samanta) suele estar muy ocupado con los deberes del castillo, ser el primogénito  es  duro, demasiados compromisos para el (ríe), pero tranquilos le convenceré, estoy segura de que volverá algún día, hasta entonces me corresponde a mi tomar su puesto en el ejército y realizar  las labores que tan intensamente me hizo prometer que llevaría al cabo, esto es, el cuidado de mi pueblo. (Sonríe amablemente a los niños).
Entrada 2
Un carromato lleno de víveres aparece a lo alto de la escalera y comienza a bajarlas pesadamente. Al lado de este, un caballero con una gruesa armadura con un puma dibujado en el pecho baja las escaleras a lomos de un brioso corcel sosteniendo en su mano izquierda las riendas de un segundo.
-(caballero Edmund) Mi señora, discúlpeme por favor, pero su padre me ha ordenado…
-(samanta) ya lo sé sir Edmund, debo volver al castillo, me he vuelto a retrasar.
- (caballero Edmund) yo… lo lamento, pero debo llevarla de vuelta.
- ( Teo) ¡no se vaya quédese un poco más!
-(samanta mientras monta en el corcel que estaba libre), nos veremos otro día, valientes soldados de Abel, hacedme el favor de proteger el orfanato en mi ausencia.
Y la joven y el caballero desaparecieron a lomos de sus caballos, dejando un carromato descargando con las últimas luces del sol.

Ver perfil de usuario

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 1 de 1.]

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.